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08 May 20 - 11:30

¿Preparados para reducir el uso de dinero en metálico? Las claves para estar listos

Aprende a reducir el uso del metálico en la reapertura de tu establecimiento

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Caminar hacia una menor dependencia del dinero en metálico es un buen punto de partida para la reapertura. Facilita la confianza de trabajadores y clientes y contribuye a un mayor control de las transacciones, un movimiento ágil de los cobros, menores pérdidas de tiempo y un aumento en seguridad e higiene.


Lo cierto es que tras la reapertura van a ser muy valorados los esfuerzos de todo tipo de negocios para frenar la circulación del virus, y evitar los movimientos de metálico es uno de ellos.


No obstante, el dinero metálico cubre bastante bien muchas funciones y hay que aprender a reorientarlas hacia otros medios de pago.  Tenemos un tiempo para ir haciendo pruebas y analizando oportunidades.


Cómo conseguir las ventajas del metálico sin metálico


Hacer un pequeño esfuerzo en materia de pagos puede producir grandes ventajas en un momento en el que la disminución de movimientos de monedas y billetes es muy agradecida por clientes y trabajadores para garantizar las medidas higiénicas. Pero hay que ofrecer un plus que lo haga posible:


  •  Debemos aceptar el máximo número que podamos de medios de pago. Incluso en la diversidad, podemos encontrar opciones que no serían alcanzables con el metálico. Por ejemplo, los pagos con tarjeta pueden facilitar la vida de clientes extranjeros cuya moneda habitual no es el euro.
  • Las tecnologías más cómodas y seguras para los clientes deben ser de implantación prioritaria. Por ejemplo, la tecnología NFC (una forma de comunicación inalámbrica de corto alcance que incorpora ya un porcentaje elevado de los dispositivos conectados que hay en el mercado) facilita hacer pagos ágiles, seguros y sin contacto.
  • Hay que formar al personal para que pueda ayudar a los clientes en caso de dudas e incidencias en la forma de pago. Por ejemplo, los camareros pueden ser el vehículo perfecto para dar a conocer las nuevas posibilidades entre los clientes habituales. Un caso habitual es el de los pagos con el móvil, que a muchos clientes les resultan complejos y que explicados por su camarero de confianza pueden resultar enormemente más cercanos.
  • Hay que convertir las propinas electrónicas en una realidad, especialmente en un marco en el que el control fiscal es cada vez más exhaustivo. Para ello se pueden emplear, por ejemplo, aplicaciones móviles que, incluso, permitan elegir entre cuándo se da propina directamente al camarero y cuándo se deja en manos del establecimiento para que gestione su reparto según lo establecido con su personal.
  • Debemos implantar todo aquello que rompa limitaciones como las relacionadas con la cuantía o el momento de los pagos, por ejemplo, que permitan pagos instantáneos y que se pueda aplicar con independencia de la cuantía.
  • No está de más promover el uso de sistemas de transferencias inmediatas entre particulares que favorezcan pequeños movimientos electrónicos de dinero para hacer un bote, una porra, pagar el premio de una partida de cartas… Estamos hablando de sistemas que no siempre implican nuestra intervención, ya que el pago puede hacerlo uno de los participantes en nombre de todos, pero iniciar pequeñas campañas de suscripción a actividades concretas que organicemos nosotros (un concurso, por ejemplo) puede ayudar a su difusión en las relaciones entre los clientes.

Máquinas sin metálico


No solamente la barra o las mesas pueden generar movimientos de metálico, sino que también hay que controlar otras fuentes de movimiento físico de dinero como estas:


  • Máquinas expendedoras.
  • Máquinas recreativas.


Para lograrlo podemos emplear distintas estrategias:


  • Emplear la tarjeta física de crédito o débito a través de su introducción en una ranura. Es una opción que permite llegar a muchos clientes.
  •  Disponer de un sistema de pago sin contacto para tarjetas, una opción muy apreciada por su higiene.
  • Emplear otros dispositivos físicos específicos, como una llave o alguna forma electrónica de vale. Eso puede ser interesante cuando los emplean los trabajadores de una misma empresa o los clientes de un hotel en su cafetería. Acceden a los servicios de la máquina con facilidad si cuentan con un instrumento de identificación.
  • Pagos sin contacto a través del smartphone utilizando la tecnología NFC, una opción rápida y segura.
  • Apps específicas para efectuar estos pagos, por ejemplo, a través de transferencias que eviten el empleo de tarjetas.


El metálico se ha hecho un hueco en nuestras cajas registradoras como medio casi universal de pago, aceptado en cualquier lugar, de empleo sencillo y al que muchos clientes están muy acostumbrados para acciones cotidianas como pagar una propina o hacer un bote con los amigos. Sin embargo, hoy puede resultar conveniente explorar otras opciones diferentes, pero eficaces.




Mahou - San Miguel

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