Ideas prácticas

La cerveza internacional se sienta en nuestra mesa: el caso de Grimbergen y Carlsberg

Bélgica y Dinamarca cuentan con numerosas recetas tradicionales y sabores auténticos, entre ellos, la cerveza. Grimbergen y Carlsberg son dos de sus cervezas más internacionales que forman parte de la mesa de los más exigentes cerveceros.

La importancia de la gastronomía en todas las culturas se evidencia en su presencia en la mayoría de los acontecimientos o reuniones sociales. Tomar algo, y sobre todo cerveza, forma parte de nuestra forma de vivir. Con más razón cuando viajamos a otros países donde la tradición cervecera nos invita, como no, a probar nuevos sabores con el fin de «conectar» con el destino.

Los países europeos, en general, ofrecen un amplio espectro de cervezas que destacan por su originalidad, personalidad y buen gusto. Hoy queremos hablar de dos, de estos paises en concreto: Bélgica y Dinamarca. Ambos son el domicilio de numerosas recetas tradicionales y sabores auténticos que varían ampliamente en cada una de sus zonas y que nos invitan a descubrir no sólo sus cervezas más famosas, sino también el origen de éstas, así como sus catas.

Cerveza internacional, al alcance de todos



Cuando hablamos de una de las bebidas fermentadas más antiguas de la humanidad estamos mirando directamente a la cerveza. Desde la “cerevisia” romana, de Ceres (diosa griega de la agricultura) la mezcla a base de agua, cebada, levadura y lúpulo ha ido creciendo y se ha convertido en toda una bebida internacional.

a proliferación de ferias y eventos especializados hace que la cerveza esté hoy más de moda que nunca. Las cerveceras intensifican sus lazos con la restauración y utilizan las figuras de grandes chefs. A día de hoy es el consumidor gourmet el que se convierte en sommelier, elevando la cerveza a un mundo más exquisito, impensable hace unos años.

Hoy queremos fijarnos en dos cerveceras en concreto, Grimbergen y Carlsberg, que no solo tienen una historia detrás, sino también que demuestran la importancia de tener cervezas internacionales en el punto de venta.

Grimbergen, la cerveza de los monjes

La primera parada la hacemos en Bélgica. Conviene recordar que la cerveza belga es una de las grandes instituciones del país. Estamos ante uno de los principales productores mundiales, donde existen más de 1.000 clases de cerveza y cada una se sirve en un vaso especial. Pero hay una que, sin embargo, destaca sobre las demás. Hablamos de la cerveza Grimbergen.

Un poco de historia

Debemos remontarnos al año 1128 en el monasterio de San Norberto. Concretamente a la ciudad que recibe el mismo nombre, ubicada a unos 20 kilómetros de Bruselas, la capital de este país. El Ave Fénix es el símbolo que representa a esta cerveza, en memoria de la propia abadía, que se incendió en varias ocasiones y siempre fue reconstruida.



Si nos fijamos en la etiqueta, se puede leer «Ardet nec consumitur», es decir, «Quemada, pero no destruida». Es así cómo una cerveza como esta ha sobrevivido al paso de los años y se ha ido adaptando a los tiempos hasta formar parte de nuestra actual gastronomía.

Tipología

Existen al menos 6 variedades, pero son tres las que destacan: Grimbergen Blonde, Grimbergen Double y Grimbergen Blanche. La blonde es una cerveza rubia, de sabor intenso y llena de carácter.

Es una auténtica cerveza belga de abadía de alta fermentación con tonos dorados y ocres. y con una espuma densa y blanca. En su origen, esta cerveza era producida y reservada por los monjes de Grimbergen para la alta jerarquía de la sociedad. El uso de los granos de cebada llamada Gatinais, combinado con una selección de lúpulos, le aporta un sabor afrutado con cierto sabor a malta.



También encontramos la Grimbergen Double, que sigue con el mismo sabor intenso y el mismo carácter. En este caso, estamos ante una cerveza de abadía tostada de alta fermentación, con mucho cuerpo. Posee un color rojizo debido a su elaboración hecha de una selecta mezcla de diferentes maltas con azúcar de caña, lo que también le aporta ese sabor dulce, con un aroma profundo. El nombre de «Doble» le viene por su doble fermentación: la primera en las cubas y la segunda en la barrica en la bodega.

En tercer lugar hablamos de la Grimbergen Blanche, caracterizada por su refrescante sabor de la abadía. Estamos ante una cerveza de trigo tostada de alta fermentación, con un color amarillo claro. Es, por así decirlo, una cerveza de poca opacidad y de cremosa espuma, que presenta aromas y frutos amarillos, cítricos, cilantro y clavo de olor, que le aportan sabores ácidos y dulces a la vez.

Carlsberg, la genuina cerveza danesa

Desde Bélgica damos el salto a Dinamarca. Conviene recordar que con 5.000 años de historia en este país, la cerveza está estrechamente ligada a la cultura e historia danesas. A los vikingos les encantaba y casi sólo tomaban cerveza rubia, lo que, en aquel entonces, era más saludable que el agua.

Un poco de historia

Pero la parada la hacemos en Dinamarca concretamente para conocer más sobre la famosísima cerveza Carlsberg, parte del patrimonio cultural danés. Su origen se debe a JC Jacobsen, un filántropo y coleccionista de arte. En 1847 fue él quien elaboró la primera cerveza Carlsberg.



En su degustación cabe destacar que hay ligeros recuerdos de cereales y de malta no muy tostada. Destaca por su equilibrio armonioso entre la amargura y la dulzura de las manzanas, mientras que goza de color claro del oro, con una espuma hermosa y el olor de la paja de pino, avellana y acedera. Es, por así decirlo, como un día de primavera en Dinamarca.

Debido a su refrescante cuerpo y buen equilibrio, se hace indispensable para la mesa del almuerzo tradicional danés. Cervezas internacionales en el punto de venta En un mundo globalizado, la presencia de las cervezas internacionales se convierten en un “must” a tener muy en cuenta.

Pensemos que no solo los turistas la demandan. Cada vez más los nacionales están abiertos a nuevos sabores, distintos a la cerveza de toda la vida, de la que también disfrutan.

Cervezas de bar para clientes gourmet

Grimbergen y Carlsberg son solo dos ejemplos de cervezas internacionales en plena ebullición, consideradas por los expertos como las grandes cervezas del momento. Llegan hasta nuestros días con una historia detrás que nos hace, si cabe, amarlas aún más. Y como no son una manera de disfrutar de la tradición gastronómica belga y danesa en un solo sorbo.

"Grimbergen y Carlsberg no solo tienen una historia detrás, sino también que demuestran la importancia de tener cervezas internacionales en el punto de venta"

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