Ideas prácticas

19-04-2021

Esta semana se hablará de... Mejorar la liquidez de nuestro negocio

Con una organización correcta de la tesorería, la liquidación trimestral de impuestos puede ser un sencillo trámite. Aprende a valorar si nuestro negocio es realmente rentable.

Comenzamos una semana clave para el futuro cercano de nuestras empresas. Por un lado, ya han pasado quince días desde la Semana Santa, así que durante esta semana, sabremos si se nos viene encima una cuarta ola o si, por el contrario, solo es una ligera y normal subida de la marea que no nos va a traer nuevas restricciones severas. Por otro lado, esta semana presentaremos las liquidaciones trimestrales de impuestos, un momento que, debido a los errores habituales de la gestión de la hostelería, pueden provocar un auténtico tsunami en nuestra tesorería.


Con respecto al primer aspecto, estamos en una fase de meseta donde nos encontramos con movimientos contradictorios. Hay comunidades que han decidido abrir la mano con las restricciones, como es el caso de Galicia con la ampliación de horarios hasta las cenas; otras comunidades que no ven motivos para aumentar las restricciones y deciden prorrogarlas y esperar, como Cataluña; y otras que ven empeorar sus cifras de contagios y deciden tomar medidas más drásticas, como la del cierre de interiores en Cantabria. ¿Qué nos indica esto? Consideramos que son buenas noticias, ya que esto nos indica que el empeoramiento en la situación ni es general ni es evidente. Por lo tanto, podemos ser moderadamente optimistas. Queremos preveniros y deciros que, en nuestra opinión, ahora vienen tres semanas de cierta estabilidad hasta el final del Estado de Alarma. Ese día, el 9 de mayo, todas las comunidades tendrán que actualizar sus restricciones. Os estaremos informando, como siempre, aquí.


Asumir la liquidez de cada trimestre: todo un tsunami


También estos días llega el tsunami de liquidez de cada trimestre en las empresas de hostelería. Vamos a entrar en este tema analizando su origen y dando consejos para que los problemas sean los menores posibles. Como os venimos hablando durante estas últimas semanas, es un correcto sistema de administración es el encargado de velar por la tesorería de nuestro negocio. No hace falta que os contemos, a estas alturas, lo importante que es tener un buen control de la tesorería. Muchas veces los hosteleros no le dan la importancia que merece su gestión porque van con la máxima, por delante, de que “de donde no hay, no se puede sacar” y que el dinero que hay en la tesorería es el que es y que son “habas contadas”. Eso tiene su parte cierta. Desgraciadamente, no tenemos una máquina de imprimir billetes de cien euros pero establecer procesos de control en tu bar o en tu restaurante hará que todo esté mejor organizado, que el dinero aparezca y que haya liquidez para afrontar los pagos.


Para empezar, queremos ser francos contigo: si durante muchos meses tienes problemas de liquidez y te cuesta hacer frente a tus compromisos financieros (pago de salarios, liquidación de impuestos, pago a proveedores…), es porque tienes un negocio que no es rentable. Así que te vamos a dar un consejo que puede cambiar la vida de tu empresa: busca la rentabilidad antes que buscar la liquidez. Asegúrate de que tu negocio sea rentable y de saber cómo de rentable es antes de poner parches en la tesorería de tu restaurante. Los parches pueden solucionar un problema puntual de tesorería, cosa que puede suceder en cualquier empresa, pero no pueden ser una constante en tu negocio. 


¿A qué no referimos con esos parches? A retrasar el pago de las nóminas, a devolver recibos de proveedores, a pagar a proveedores con el crédito de la tarjeta del banco, a pedir dinero, a retrasar lo máximo posible los pagos a los proveedores, a no pagar impuestos o seguros sociales… A menudo, conseguirás salvar los muebles al funcionar alguna de estas medidas. Pero recuerda, hostelero, que si constantemente no hay dinero en el banco, tienes un problema de rentabilidad, no de liquidez. Y mientras no soluciones ese problema de rentabilidad, cada mes vas a tener problemas de liquidez. Lo que estás consiguiendo con esos parches es “darle la patada hacia delante” a los problemas de malos resultados de tu negocio.


¿Y dónde está el problema?



Si te ves en esta situación, evidentemente, tienes que intentar salvar el momento de tensión en tu tesorería pero, en paralelo, tienes que sacar la cuenta de resultados de tu negocio para averiguar dónde está el problema. Porque el hecho de que no tengas dinero en el banco no es un problema en sí, es la consecuencia de un problema mayor: tu restaurante no es rentable. ¡Ataca ese problema! Solucionando ese problema, arreglarás la tesorería de tu negocio al poco tiempo.


En siguientes ocasiones os hablaremos del hecho que causa todos los problemas de tesorería: la trampa de la liquidez. En esa trampa caen y viven durante meses y años muchísimos hosteleros. También, os hablaremos de cómo gestionar la tesorería en el apartado de las compras y proveedores para optimizar y organizar el plan de pagos; un correcto sistema de administración debe decidir cuándo, cuánto y cómo se paga a los proveedores y, además, asignar la liquidez necesaria para asumir esos pagos. Pero hoy, os vamos a hablar de lo que esta semana tendréis en la cabeza: la liquidación de los impuestos.


Liquidación trimestral de impuestos: lo que debes saber


Fijaos que usamos el término “liquidación” y no “pago” de impuestos porque, en realidad, los impuestos trimestrales no son un impuesto para nuestro restaurante. Seguro que estáis sorprendidos con esta afirmación pero es totalmente cierta. Cada trimestre liquidamos, fundamentalmente, tres modelos de impuestos: el IVA, las retenciones de alquiler (modelo 115) y las retenciones de rendimientos del trabajo (modelo 111). Pues bien, ninguno de esos impuestos que liquidamos es del restaurante. Es muy importante que entendáis esto para no sufrir la tortura trimestral de presentar impuestos. Los tres modelos que tenemos que liquidar son modelos de impuestos que afectan a otros sujetos de la actividad de nuestro restaurante: el IVA es un impuesto que afecta a nuestro cliente y que él lo paga cada vez que paga una cuenta, las retenciones de alquiler son un impuesto que afecta a nuestro arrendador y las retenciones de los rendimientos del trabajo son un impuesto que afecta a nuestros trabajadores. En ninguno de esos impuestos los afectados somos nosotros. Eso sí, lo que tienen en común esos impuestos es que nosotros ejercemos de recaudadores. Esa es la clave. 


La Agencia Tributaria usa a las empresas como recaudadoras de esos impuestos. Nosotros recaudamos dinero en nombre de Hacienda a nuestros clientes, nuestro arrendador y nuestros empleados durante tres meses y, después, ingresamos en Hacienda ese dinero que hemos recaudado en su nombre. Ya está, así de sencillo. Por favor, no habléis más de que los impuestos trimestrales son una lacra o que nos hunden a los hosteleros porque no son impuestos nuestros. Nosotros ingresamos cada tres meses en Hacienda lo que hemos recaudado en su nombre. De hecho, aunque os pueda sorprender, Hacienda nos está haciendo un favor porque durante tres meses nos deja usar un dinero que, en realidad, no es nuestro. Es decir, Hacienda nos financia.


Entonces, ¿por qué siempre lo pasamos mal los hosteleros cada tres meses?


La respuesta es sencilla: porque no somos rentables. No hemos sido rentables durante ese trimestre y, por lo tanto, hemos necesitado “tocar” un dinero que no era nuestro. Así que, cuando nos toca dárselo a Hacienda, no disponemos de él y empezamos a pedir aplazamientos y vencimientos cada vez más largos. Es decir, lo que os decíamos antes, “le damos la patada hacia delante” al problema y no queremos ver que tenemos la enfermedad más grave que podemos tener: la falta de rentabilidad. Estamos sufriendo uno de sus principales síntomas: los números rojos en la cuenta del banco.


El consejo principal que os podemos dar es que no toquéis ese dinero, que no lo contéis como vuestro y que hagáis un análisis crítico y sincero de los gastos de vuestro restaurante. Además, os recomendamos que hagáis un esfuerzo por entender esos tres impuestos trimestrales y su funcionamiento para poder gestionar mejor vuestro restaurante.


Formarse, organizarse y controlar para poder ir por delante. Esa sería nuestra recomendación final.


¡Feliz y rentable semana, amigos hosteleros!

Muchas veces los hosteleros no le dan la importancia que merece su gestión porque van con la máxima, por delante, de que “de donde no hay, no se puede sacar” y que el dinero que hay en la tesorería es el que es y que son “habas contadas”.

Otros contenidos que pueden interesarte...

Mahou - San Miguel

¿Tienes más de 18 años?

Está a punto de entrar a un sitio web titularidad de Mahou San Miguel cuyo contenido se dirige únicamente a mayores de edad. Para asegurarnos de que sólo es visible para estos usuarios hemos incorporado el filtro de edad, que usted debe responder verazmente. Su funcionamiento es posible gracias a la utilización de cookies técnicas que resultan estrictamente necesarias y que serán eliminadas cuando salga de esta web.