Ideas prácticas

12-07-2021

Esta semana se hablará de... 20 consejos para tener el mejor equipo (I): los millennials

¿Qué necesita el empleado 'millennial' para comprometerse con tu negocio. Te enseñamos cómo atraer y mantener al talento de la nueva generación.

Nos estamos adentrando en unas semanas clave para nuestro sector. Estamos ante una explosión de contagios de la que desconocemos los efectos de su onda expansiva. Todavía no sabemos si ese subidón va a presionar el sistema sanitario o no y en qué medida. Por ahora, no está pasando, pero debemos dejar pasar un par de semanas para saberlo con certeza. Quienes consideran que no pueden dejar pasar más semanas para tomar decisiones son los políticos y en este punto es donde nos vemos afectados los hosteleros. 


Ciertas comunidades, como Cataluña, Comunidad Valenciana, Navarra o Cantabria, han decidido comenzar con las restricciones en nuestro sector y, como ya os adelantamos, estas medidas han comenzado con el ocio nocturno y están tocando de manera puntual a los bares y restaurantes. Nos esperan un par de semanas en las que estaremos muy atentos a la evolución de los datos epidemiológicos. El problema nos viene porque son semanas vitales para la campaña de verano, en la que muchos hosteleros se juegan su facturación anual y su supervivencia. Confiemos en que, aunque sigan subiendo los contagios, no suba la presión en los hospitales y podamos pasar esta ola sorpresiva sin muchos daños al sector.


Como es bien sabido, esta subida de la incidencia se está dando en los grupos de edad más jóvenes de la población, lo cual es un problema añadido para la hostelería puesto que, sobre todo en las zonas de costa, la mayor parte de la masa laboral del sector corresponde a esos segmentos. Este hecho viene a agravar la complicada situación laboral de la que hablábamos la semana pasada. Hoy queremos daros una guía de actuación con esta nueva generación de trabajadores que cada vez es más amplia en el mercado laboral y que acabará siendo mayoritaria en pocos años.


La semana pasada os pusimos en contexto y os animábamos a entender al trabajador millennial y a darle lo que demanda para captarlo y fidelizarlo. Así, os dimos las 20 claves que son el motor de la actividad y de la pasión laboral de la gente joven, según la revista Forbes. Ahora, queremos ir un paso más allá, bajar a tierra esas claves y aplicarlas al mercado laboral de la hostelería. Es decir, queremos daros una guía de actuación y unos consejos para que podáis aplicarlos a vuestros restaurantes cuanto antes. En algunos casos, esos consejos serán herramientas a desarrollar, en otros serán frases o reflexiones sobre el mercado laboral de la hostelería y lo que buscan los jóvenes.


Los 20 consejos hosteleros para retener y captar buen personal millennial





  1. Independencia: el empleado joven no quiere sentirse alienado. Huye de entornos en los que su iniciativa se ve limitada y en los que tiene que cumplir, a rajatabla, lo que le dice su superior. Os recomendamos que le deis margen de actuación en la sala y en la cocina. Por ejemplo, que se encarguen de las sugerencias del día. Que le deis una línea de actuación, que pueda estar basada en costes de producto o en el concepto de vuestro restaurante y que, desde ahí, él pueda desarrollar su creatividad y su independencia cada día. En otros casos, este consejo se podría aplicar al menú del día o a realizar un plato del menú degustación o a diseñar el cóctel de la semana en barra.

  2. Tutela: los empleados jóvenes no quieren jefes gritones o faltones, algo demasiado habitual en la hostelería, sino que quieren aprender, sentirse tutelados y guiados, ver que están avanzando en sus habilidades y conocimientos. Quieren saber que hay un plan para ellos y que en vuestro restaurante y en vuestra empresa se cuenta con ellos. En este punto, os recomendamos que desarrolléis en vuestro restaurante un programa de mentoría. Suena muy complicado pero es más sencillo de lo que parece. Sería hacer que cada persona joven esté a cargo de uno de sus superiores, que sería su mentor. Alguien con quien tenga contacto diario y directo y que le facilite su adaptación al restaurante, que esté pendiente de él, que le enseñe, que le marque una hoja de ruta en su formación y que le transmita la filosofía y el concepto de vuestro negocio. Esa figura puede ser, en cocina, un jefe de partida o el segundo jefe de cocina y, en sala, un jefe de rango o el encargado de barra, por poneros algunos ejemplos. Tener esa figura casi paternal hará que el nuevo empleado se sienta escuchado, valorado e integrado. No es necesario que estos procesos se alarguen en el tiempo, entre 3 y 6 meses sería la duración perfecta de esta tutela.

  3. Flexibilidad: aquí hablamos de dos tipos de flexibilidades, la horaria y la de funciones. En ambas coincide un mismo patrón, el empleado joven no quiere sentirse encorsetado ni en el mismo horario para toda la vida, ni en las mismas tareas para siempre. Sabemos que los horarios en la hostelería son los que son pero debemos ser imaginativos con las funciones de cada departamento del restaurante y de cada puesto de trabajo, de manera que los horarios no sean iguales para todos. La creación de brigadas de producción o de I+D hará que los empleados salgan de su zona de rutina y estén más motivados. Debemos acabar con los horarios inflexibles en los que todo el personal entra a la misma hora y sale a la misma hora porque sí. El cliente de hoy en día, que en gran parte ya es millennial, busca flexibilidad de horarios y otros alicientes como que la cocina esté abierta todo el día, el afterwork o poder pedir comida a domicilio, incluso para toda la semana (práctica en auge conocida como batch cooking), así que los horarios partidos e iguales para todos que siempre ha habido en la hostelería se están mostrando obsoletos ante las nuevas necesidades y exigencias del cliente. Apoyémonos en el empleado millennial para conseguir que la empresa atienda y entienda al cliente de la misma generación. Escuchémosle.

  4. Posibilidades de promoción y ascenso: el denominador común de mucho de lo que llevamos hablado es el hecho de que el empleado millennial odia sentirse estancado. Necesita nuevos retos y rechaza el trabajo como símbolo de tranquilidad y de sueldo seguro a final de mes. Buscará motivación, crecimiento y desafíos. Nuestro trabajo, como empresarios y jefes, es saber ponerles delante esos elementos motivadores y de crecimiento. La manera más directa de hacerlo es mediante el crecimiento dentro de la empresa. El empleado millennial necesita saber que su buen trabajo va a ser visto y premiado por la empresa y necesita saber el recorrido de carrera que desarrollará en tu empresa. Os recomendamos que, desde el primer momento, le digáis cómo es la organización jerárquica de la empresa, qué posibilidades de ascenso tiene, cuánto cobrará en esos escalones ascendentes o si existe la posibilidad de trabajar en otro local del mismo grupo empresarial y qué puesto tendría. Hay que ponerle el caramelo delante y contarle que su crecimiento profesional depende de él y que tu empresa será capaz de detectarlo y de premiarlo.

  5. Colaboración con el resto del equipo: los millennials están acostumbrados a moverse en una sociedad cada vez más líquida, una sociedad en la que los compartimentos han desaparecido y en la que nada es ya solamente una sola cosa aislada. La interactuación, la colaboración y la comunicación son el día a día de su vida. Tenemos que hacer que nuestros restaurantes también sean así. Para empezar, es muy importante que haya reuniones breves a diario, os recomendamos un briefing de 5 minutos antes del servicio, en el que cocina y sala se conecten y se comuniquen las peculiaridades a tener en cuenta en el servicio como las alergias o intolerancias de los clientes o la manera de presentar las sugerencias del chef o las peticiones especiales de algún cliente. Además, os recomendamos que en vuestros restaurantes caiga esa barrera que divide a cocina y a sala. Esa batalla que suele haber entre ambas brigadas es dañina para la empresa y un empleado millennial se va a sentir a disgusto en un entorno así. Una manera de hacer que fluya la colaboración entre sala y cocina es crear objetivos de ventas cruzados, es decir, que parte de la remuneración de un responsable de sala y de otro de cocina irá en función de las tareas que desarrollen en equipo, como puede ser un plato especial de cocina con su maridaje en sala o una sugerencia de temporada con la forma de contarla y de venderla en sala. A más ventas de esa sugerencia, creada a medias entre cocina y sala, mayor retribución para ambos.


Como veis, son muchas las cosas que podemos mejorar en nuestros bares y restaurantes para atraer el potencial laboral de las nuevas generaciones. Además, todos los consejos que os damos os servirán también para el resto de la plantilla y para mejorar el clima laboral.


Durante las próximas semanas, iremos desgranando el resto de inquietudes y necesidades de este sector joven del mercado laboral y os daremos consejos para conseguir una plantilla más estable y motivada.


Mientras tanto, os deseamos una feliz y rentable semana, amigos hosteleros.


El empleado millennial odia sentirse estancado. Necesita nuevos retos y rechaza el trabajo como símbolo de tranquilidad y de sueldo seguro a final de mes. Buscará motivación, crecimiento y desafíos.

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