Ideas prácticas

31-01-2019

Los mejores consejos para gestionar un restaurante

Gestionar un restaurante puede ser una tarea complicada. Conoce los mejores consejos para hacer más sencillo la administración y gestión de tu local


Son muchas las preguntas, dudas e incertidumbres que pueden surgir si acabas de abrir un restaurante o, simplemente, quieres replantearte la manera de gestionar tu negocio de hostelería. Y lo cierto es que, para garantizar la prosperidad económica de un restaurante no está de más tener en cuenta una serie de puntos que, a la larga, permiten allanar sin duda el camino del éxito.
 

La captación y fidelización de clientes


Una buena gestión debería equivaler siempre a la adquisición de una nutrida clientela que, además, tiene por costumbre volver a tu local. El primer paso para lograr esto es ver el tipo de cliente al que se quiere dirigir puede ser la creación de un menú atractivo y con personalidad. Y es que se trata de la carta de presentación de tu restaurante, y del principal motivo por el que los clientes acuden a él. Así, tan importante es dotar al menú de un toque personal que lo haga único como estar continuamente atento a posibles adiciones deseadas por tus clientes. Por otro lado, no se puede descuidar jamás la selección del personal que trabaja de cara al público. Así, es imprescindible que los camareros tengan buenas habilidades sociales y trabajen siguiendo un estricto código de conducta (principalmente orientado a favorecer una estancia acogedora entre los comensales). Por último, en caso de que los números no sean los deseados, se pueden crear promociones para crear interés entre el público y multiplicar los clientes.


 

El seguimiento diario de los costos


A la hora de llevar un restaurante, es fundamental mantener un seguimiento diario de los costos. Y es que hay que tener en cuenta que en este tipo de negocio juegan un papel muy importante (y negativo) los desperdicios. Así, para paliar este factor conviene vigilar los gastos no previstos muy de cerca. Por ejemplo: en cuanto una máquina no funciona correctamente, uno de los posibles efectos es que empiece a generar costos adicionales, provocando así una descompensación en la economía general del negocio. Es importante, por ello, atajar cuanto antes ese tipo de problemas para no imposibilitar el camino hacia los beneficios. Entre los costos habituales a tener en cuenta, cabe señalar las horas extras del personal, mermas de alimentos, la compra de ingredientes no previstos o el consumo excesivo de energía o recursos por mal funcionamiento de una herramienta de trabajo.


Una experiencia más allá del paladar


Comer no lo es todo en la vida. Y tampoco, por extraño que parezca, lo es en un restaurante. Si quieres que tu negocio destaque por encima del resto en términos de popularidad y ventas, no puedes limitarte a satisfacer el hambre de tus clientes. Y para ello entran en juego factores como la creación de un entorno atractivo y de buen gusto, un trato personal pero correcto, la atención al detalle tanto en lo servido como en la manera de servirlo, etc. En algunos casos, una temática concreta puede ser la clave para la captación de un público (adolescentes, amantes del cine, etc.). En definitiva: que la experiencia, desde que el cliente entra hasta que sale de tu restaurante, satisfaga algo más que el hambre. 
 

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Mahou - San Miguel

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